Vecinas y vecinos compartieron una jornada para rendir homenaje a quienes ya no están, pero siguen presentes en nuestra memoria.
Además de talleres, ofrendas y actividades culturales, también hubo venta de productos alusivos a esta tradición —desde artesanías hasta deliciosos antojitos— que dieron vida al espíritu del Día de Muertos y apoyaron la economía local.
En Azcapotzalco, celebramos nuestras raíces y construimos comunidad con orgullo chintololo.
