Hoy entregamos el arcotecho del Jardín de Niños Pipilplan, una obra que mejora de forma directa las condiciones en las que juegan, aprenden y conviven nuestras niñas y niños.
Este arcotecho cuenta con una velaria de 10 x 15 metros, que cubre 150 m², además de un módulo de juegos infantiles, beneficiando a 100 alumnas y alumnos de este plantel.
En Azcapotzalco creemos que invertir en la educación y en las infancias es invertir en bienestar. Por eso, seguimos entregando obra pública que se usa, se cuida y se disfruta, hecha con responsabilidad y desde el territorio.
